Cálculo mental por cursos: 1º, 2º y 3º de primaria

En 1º de primaria, un niño suele resolver de cabeza sumas y restas hasta 10 y saber las parejas que suman 10. En 2º, pasa por la decena (8 + 5), suma y resta decenas enteras y empieza con las tablas del 2, del 5 y del 10. En 3º, sabe todas las tablas y suma de cabeza números de dos cifras. Eso es lo que hacen los libros de texto curso a curso, y es una orientación, no un examen.
Conviene saber de dónde sale ese reparto. El currículo de primaria (Real Decreto 157/2022) no habla de cursos, sino de ciclos: para 1º y 2º juntos pide números "hasta el 999" y "suma y resta de números naturales resueltas con flexibilidad y sentido". Nada más. Qué se hace en 1º y qué se deja para 2º lo deciden las editoriales, y por eso dos colegios pueden ir en orden distinto sin que ninguno se equivoque. Lo que sigue es el orden que siguen los cuadernos de refuerzo más usados, que es lo que tu hijo ve en clase.
¿Qué cuenta como cálculo mental en primaria?
Sumar de cabeza quiere decir usar un truco en vez de contar: para 8 + 5, pensar "8 y 2 son 10, y 3 más, 13". Los trucos son cuatro, se enseñan de uno en uno y los explicamos en cómo enseñar cálculo mental a un niño. Este artículo responde a otra pregunta: cuál de esos trucos toca en cada curso, y con qué números.
Una regla antes de empezar: el cálculo mental va siempre un paso por detrás de lo que el niño hace en papel. Primero suma con objetos, luego con los dedos, luego en el cuaderno, y solo cuando eso sale sin dudar, de cabeza. Si tu hijo todavía cuenta bloques uno a uno, empieza por cómo enseñar a sumar y vuelve aquí en unos meses.
1º de primaria (6 y 7 años): hasta el 10 sin contar
Los libros de 1º trabajan los números hasta el 99, pero el cálculo mental de ese curso vive en el 10. Al terminar 1º, un niño suele hacer estas cosas de cabeza:
- Sumar 1 o 2 a cualquier número hasta 20 sin volver a contar desde el uno.
- Las parejas que suman 10: 7 y 3, 6 y 4, 8 y 2, 9 y 1.
- Los dobles pequeños: 2 + 2, 3 + 3, 4 + 4, 5 + 5.
- Restar 1 o 2, y restar hasta 10 cuando la suma correspondiente ya la sabe.
Las sumas llevando (27 + 15) llegan al final del curso, y en papel. Nadie espera que un niño de 1º las haga de cabeza. Las restas llevando no aparecen en 1º.
Lo que más rinde practicar en casa este curso son las parejas del 10, porque sostienen todo lo que viene después. Las fichas de los amigos del 10 traen las casitas con el número en el tejado y las parejas debajo, y el juego de la casita hace lo mismo sin imprimir nada.
La señal de que va por detrás: en el tercer trimestre de 1º todavía cuenta desde el uno para 6 + 3. Eso quiere decir que no ha llegado a "contar desde el mayor", que es el primer truco y el que más tiempo lleva.
2º de primaria (7 y 8 años): pasar por la decena
En 2º los números crecen hasta el 999 y el cálculo mental da el salto que más cuesta: cruzar el 10. Al terminar 2º, lo habitual es:
- Sumas hasta 20 pasando por la decena: 8 + 5, 7 + 6, 9 + 4. El truco es llegar al 10 y seguir.
- Restas hasta 20 del mismo tipo: 13 - 5, 15 - 7.
- Decenas enteras: 30 + 40, 70 - 20, y sumar 10 a cualquier número (46 + 10 = 56).
- Las tablas del 2, del 5 y del 10, que son las primeras porque se pueden contar de dos en dos, de cinco en cinco y de diez en diez.
Las restas llevando en papel (52 - 27) entran hacia la mitad del curso. Otra vez: en papel. De cabeza, en 2º se restan números pequeños.
Para practicar en casa, lo que mejor funciona es el número que falta: 8 + ? = 13, ? + 5 = 12. La ficha del número que falta pone el hueco en los dos lados, y eso importa, porque muchos niños de 2º resuelven 13 + ? = 20 y se quedan parados delante de ? + 13 = 20. No es que no sepan sumar. Es que todavía leen la suma de izquierda a derecha, como una frase.
Para las restas, las fichas de restas con dificultad fácil dan números de dos cifras menos una cifra, que es justo el tamaño que un niño de 2º puede empezar a hacer de cabeza.
3º de primaria (8 y 9 años): las tablas y las dos cifras
En 3º el cálculo mental se convierte en herramienta de uso diario, porque la multiplicación y la división lo necesitan. Al terminar 3º:
- Todas las tablas hasta el 10. Saberlas de memoria ayuda, pero un niño que saca 7 × 8 pensando "7 × 4 son 28, y el doble, 56" va bien: entiende lo que hace, y la velocidad llega después.
- Sumas de dos cifras de cabeza: 24 + 13 se convierte en "24 y 10 son 34, y 3 más, 37". Es el truco de descomponer, con números más grandes.
- Dobles y mitades hasta 100: el doble de 35, la mitad de 80.
- Multiplicar por 10 y por 100, y los primeros repartos: 12 caramelos entre 3.
Las fichas de multiplicar sirven para las tablas sueltas, y las fichas de sumas con dificultad media dan sumas de dos cifras que se pueden hacer primero en papel y, semanas después, de cabeza con la misma hoja.
¿Y si mi hijo va por detrás de esto?
Primero, comprueba de qué curso es el problema. Un niño de 3º que se pierde en 8 + 5 no tiene un problema de 3º: le falta la pieza de 2º, pasar por la decena, y probablemente la de 1º, las parejas del 10. Retrocede hasta el escalón que sale sin dudar y trabaja el siguiente, uno solo, hasta que salga solo.
Segundo, no cronometres. La prisa hace que un niño que ayer usaba el truco hoy vuelva a contar con los dedos. Cinco minutos al día en la cocina o en el coche valen más que media hora de fichas con reloj.
Tercero, pregunta por el camino y no por el resultado. "¿Cómo lo has pensado?" te dice en qué escalón está. "¿Cuánto es?" solo te dice si acertó.
Cinco minutos al día, según el curso
En 1º: las parejas del 10 de ida y vuelta. Tú dices "7", él dice "3". Cambia el orden, mételo en la cola del pan.
En 2º: un número y cuánto falta para la siguiente decena. "Cuarenta y seis." "Cuatro." Cuando eso sale, sumas que cruzan: "ocho más cinco".
En 3º: una tabla por semana, desordenada, y una suma de dos cifras al día en voz alta, con el camino explicado: "24 y 10, 34, y 3, 37".
Si hoy no sabes por dónde empezar, pídele que te sume 8 + 5 y mira qué hace. Si cuenta desde el 8 con los dedos, la pieza que falta es la decena, y ahí tienes la práctica de esta semana.


